Sin duda una gran noche, Zach es rudamente guapo, no puedo explicar cuan feliz me siento...el concierto lo recordare toda mi vida...
Fue como una serie de sentimientos reflejados en mi cara, alegría, lagrimas y una gran dosis de ukuleles, flautas y trombones que hicieron un ambiente maravilloso...escuchar en vivo a Beirut es sentir como tu corazón late fuertemente, como de tu rostro se aprecia una gran sonrisa y tus ojos comienzan a humedecerse por que la felicidad busca como salir por todo tu cuerpo.
Los empujones, los codazos, no me importaron yo quería estar hasta delante contemplando a Zach, sin embargo a pesar de que casi lo tenia frente a mi, la gente fue insoportable, sentía que en cualquier momento alguien con su fanfarronería arruinaría el concierto, pues el publico era sin duda niños ricos, que se sentían conocedores de música solo por que se saben una canción de el...creo que la noche era para bailarla, sentir esa bella música y disfrutarla, pero la noche fue solo codazos, golpes, empujones y miradas de odio de niñas que no querían que nadie las rozara...
Por ultimo, la batería de mi cámara se termino, así que tuve que tomar fotos con el celular tan chafa que tengo y las que pude rescatar de la cámara están horribles mis manos no respondían de tanta emoción, sentía como temblaban y como en cada canción la felicidad era tal que solo podía llevarme la mano a mi boca y sentir como de mis ojos salían las lagrimas.



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